un nido en las clavículas

 

La poesía de Pilar en estas páginas es valiente y honesta y, a su vez, delicada e íntima, certera. Es la poesía que necesitamos para nombrarnos, señalar nuestro cuerpo y construir un futuro brillante de entrañas resplandecientes como libélulas. Eso ha supuesto un riesgo para Pilar: romper con su estilo y poética anterior, presente aún en la primera parte de este poemario, que las pérdidas sólo pueden nombrarse desde el lenguaje primitivo. “Ya no hay porno. Ni poesía”, sentencia, se rompe una hoja y la voz de Pilar crece para inundarnos a todas. Fuera de la crisálida (o quizás dentro de la caja torácica), su poesía es concreta, madura y sugerente. Conecta con sus coetáneas —María Ramos, Maite Dono, María Sotomayor— al tiempo que recoge las enseñanzas de las Maestras –Sylvia Plath, Piedad Bonnett, Juana Castro—.

(Extraído del prólogo de ‘Un nido en las clavículas‘, escrito por Ana Castro)

 

En los medios

  • «Enfrentar la creación de un segundo poemario puede llevar hasta cinco años, un tiempo cargado de experiencias tan fuertes y tan dispares como la muerte o la maternidad. Así ha sido para la poeta Pilar Cámara, madrileña afincada en Pozoblanco, que presenta su nuevo libro, ‘Un nido en las clavículas’ (Inventa Editores)».

    Entrevista de J.D., en El día de Córdoba.

  • «Menuda, fresca y con un punto de timidez escondido tras su flequillo, que contrasta con la intensidad de sus versos. Mujer compleja que lucha con sus propias contradicciones, con un interior rico y de variados colores: rojo como la sangre, a juego con sus labios y sus complementos, gris oscuro por las ausencias, y nude por su reciente maternidad. Combinación de colores que se entremezclan en sus versos, en su poesía intensa, dura, cruda y directa».

    Entrevista de Rosa García Aperador, en Hoyaldia.

  • «Así, los poemas más dolorosos y oscuros de la primera parte, una especie de grito ahogado, casi sin voz, dejan paso al después de la cicatriz y a la siguiente etapa poética en la trayectoria de Cámara, que ya no es aquella chica de ‘Rouge’ que está empezando casi a todo. Su voz ha crecido y trasciende los límites de su caja torácica. Su poesía es ahora concreta, madura y sugerente. Su voz, delicada, íntima y certera y estas páginas probablemente una de las mayores conquistas a la honestidad y la valentía».

    Ana Castro, en A Librería

  • «La poesía de Pilar Cámara es esa luz. Una luz tenue, un fulgor, que alumbra sin cegar. Que te acaricia. Que se posa sobre lo bello y lo tierno, pero que no tiene miedo al dolor o a lo irracional. Ya no. Ahora es madre».

    ‘Un nido en las clavículas’: poemas que alumbran sin cegar, por Diana Oliver.

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